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Las Migas. Si el pan es el flamenco… estas majas son las migas

Las Migas son un cuarteto de mujeres que podemos considerar como “Flamenco femenino”, que posee un sonido muy particular, fino y de buen gusto. Es un entrante muy bueno para el flamenco, es como una ensalada, muy currada, pero con el picante necesario para que te guste el flamenco. Uno de los grupos más singulares de la nueva generación. 

Este proyecto nació con la inquietud de hacer buena música de cuatro majas de diferentes partes del mundo que convergieron en Barcelona: Lisa, alemana; Isabelle, fancesa; Marta, sevillana y Alba, la última incorporación al grupo, malagueña. Se llaman Las Migas y se atreven con el flamenco (rumbas, bulerías, soleas, tangos) la copla, e incursiones en el folklor tradicional latinoamericano. Su flamenco es armonioso con aportaciones de música clásica y jazz; no suena a tradicional, pero tampoco a fusión. No tienen un estilo concreto, tienen un color bastante sutil para estar dentro del flamenco, que se sale de los palos tradicionales e interpretan temas propios y de toda la vida. Han logrado llamar la atención de la crítica y el público con puestas en escena donde combinan la elegancia de sus actuaciones con el rejo del flamenco, sumado con la libertad instrumental e interpretativa de estas excelentes músicos.

El proyecto de Las Migas nace en el año 2004. Con el flamenco como base, logran crear un universo sonoro con sabor a nuevos bríos, dándole una refrescada al flamenco y quitándole el lado macho característico, con un estilo propio emocionante, sensible, heterodoxo, moderno, vanguardista y especialmente mediterráneo. Su música está construida con cuatro visiones distintas de la música y una misma pasión, mostrando su sensualidad femenina al tope que le da un plus al proyecto.

Su alineación musical consta de dos guitarras, un violín y una cantaora, que suele hacer palmas y tocar el cajón. En directo se suelen acompañar de un contrabajista y un percusionista ocasionalmente. Desde sus inicios, el cuarteto ha llenado grandes teatros y participado en los festivales más importantes de músicas del mundo.  Nada más para empezar ganaron el premio del Instituto de Juventud (INJUVE) al mejor grupo de flamenco. Después han pasado por los Tarantos, el Mercat de la Música Viva de Vic, el Festival de Flamenco de Ciutat Vella, la Pedrera, y han girado por diversos festivales de Italia, Holanda, Hungría, Bulgaria, Francia y Túnez. Recientemente han participado en el disco de La Marató de TV3, y han compuesto la banda sonora original de la obra de teatro Unes veus, dirigida por Marta Angelat.

Uno de sus grandes atributos era la magnífica voz y el sentimiento único de la cantaora Silvia Pérez, además de que también solía tocar el cajón, sumado a su belleza de tipo gitana, hacia resaltar al grupo de manera brillante. Pero a mediados del 2011 esta chica anunciaba su salida del proyecto para empezar a forjar una carrera como solista. Silvia se despidió del grupo en un gran concierto en el Teatre Grec de Barcelona, donde también presentaron a la nueva cantante, Alba Carmona, que anteriormente ya había colaborado con ellas, grabando unos coros para el primer álbum, brindándoles un toque con aires más flamencos que la propia Silvia.

A la postre otras dos integrantes originales también dejarían al grupo. En febrero de 2013, coincidiendo con la actuación de Las Migas en el Festival D'Cajón de Barcelona, el grupo anuncia la marcha de Lisa Bause, integrante de Las Migas desde sus comienzos en 2004. Días más tarde en su página de Facebook se hace el anuncio oficial de que Roser Loscos será la nueva violinista en sustitución de Lisa. En diciembre de 2013 la bretona Isabelle Laudenbach también dice adiós a su colaboración con Las Migas, en su lugar entra la guitarrista cordobesa Alicia Grillo, dejando solamente a la guitarrista sevillana veterana Marta Robles como la única integrante original hoy en día.

A principios de 2014 estrenan su último espectáculo, que es un recorrido por los nuevos temas que se incluirán en el siguiente disco, así como algunos del disco anterior, pero con unos nuevos arreglos. Su espectáculo recién estrenado esconde muchas sorpresas: para empezar, Alba presenta por primera vez una coreografía con cante y baile donde regala toda su sensualidad y desparpajo. El espectáculo nace intimista para tornarse, poco a poco, desgarrador, canalla, y hasta cómico en algún momento. Va creciendo en intensidad pero conserva el estilo exquisito, el cuidado del sonido y del corazón que siempre ha caracterizado la música de Las Migas.

Cuentan con dos producciones y una en camino que se estrenará próximamente ya con la nueva alienación y nuevos bríos, y al parecer el cambio de cantante a cantaora les ha sentado muy bien. Las Migas, que no es flamenco pero se le acerca, toman su relevo para mostrar un producto fresco que engancha. Estas cuatro mujeres que llegan de Barcelona han presentado al mundo un enfoque y toque femenino a un género que normalmente ha estado en manos de hombres.

Ahora estas féminas le están dando la vuelta al mundo compartiendo su arte con gran éxito, siendo frecuentemente recurridas a participar en diversos y numerosos festivales de Europa y Asia, principalmente. Sus canciones son un crisol donde estilos de lo más variado conviven de manera heterodoxa. Música popular de arraigo culto con ecos zíngaros y latinoamericanos y el Mediterráneo rayando siempre tan personal firmamento sonoro. En femenino y plural, Las Migas no renuncian a tan singular identidad. Sorprenden en su último espectáculo con un amplio repertorio nuevo, al filo siempre de la sensibilidad a flor de piel. Las Migas sólo suenan a Las Migas, son toda una sorpresa musical que está dando mucho qué hablar y rompiendo tabús en el mundo tan cerrado del flamenco, tal como lo han dicho ellas mismas: ”si el pan es el flamenco, nosotras somos las Migas…”

Último disco

Nosotras somos (Chesapik, 2012)

Segunda producción en donde ya cuentan con Alba Carmona como cantante solista. Fue  grabado en los estudios Manitú y producido por Raúl Rodríguez. Esta producción ofrece un estilo más rítmico, más luminoso y con toques latinos. La incorporación de una nueva voz ha dotado al disco de un punto más cálido. Es probable que a mucha gente le guste más la voz (preciosa) de la anterior cantante, Silvia Pérez, pero este nuevo sonido les ha acercado más al flamenco. Es posible que a muchos esté rollo más flamenco no les llegue, pero Alba, la cantaora, le aporta más rotundidad al producto en general, le da un toque más descarnado, más canalla y sincero. Este disco lleva la firma de Raúl Rodríguez, el mismo de Son de la Frontera, el hijo y escudero de Martirio, que de esto sabe mucho, y que además en los dos discos ha dejado sentir su tres cubano. Si este instrumento era el distintivo de Son de la Frontera, en el grupo catalán ese trademark lo pone, principalmente, el violín de Lisa Bause, además de las guitarras en femenino de Isabelle Laudenbach y Marta Robles.

Otra discografía

Reinas del matute (Nuevos Medios, 2010)

Primera producción discográfica del cuarteto. El disco se llama como una canción cuya letra les regaló un poeta de Cádiz, Antonio Romera, llamado también “Chipirón".  Un álbum donde se refleja esa mezcla cosmopolita que Las Migas son. Aquí lograron un mestizaje rico y fino, haciendo un verdadero “contrabando” musical, que es lo que quiere decir matute. Este primer disco incluye tanto composiciones propias como versiones de temas tradicionales como “La Tarara”, los “Tangos de la Repompa” o “María la Portuguesa”, de Carlos Cano. Hicieron un resumen de todo lo que habían tocado antes, sobre todo en los conciertos del principio de la banda donde hacían versiones que no querían dejar de lado, donde el cuarteto le pone su sello bastante personal a los arreglos, acto que las definió. En esto les ha ayudado un productor completamente ajeno a estos menesteres jondos: Raúl Fernández, más conocido como Refree, músico que lleva años formando parte de la escena pop independiente española como parte de diferentes grupos, en solitario y como productor. Fue duro decidir quién iba a ser el productor para el grupo, pero tenían claro que querían a alguien de fuera, porque en este grupo no hay líder, así que tomar las decisiones es duro. Y aunque es alguien ajeno al flamenco, les ayudó a sacar la esencia de este grupo. Se encontró con un trabajo muy construido, y se tuvo que dedicar a limpiar."En algún tema fue especialmente duro porque parecía que lo destrozaba. Pero después de algunos días se daban cuenta de que no era destrozarlo, sino reconstruirlo, con nuestros propios arreglos.”

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